sábado

aun cuando son las dos

aun cuando son las tres
y llega la hora de estirar
y con un suspiro
asomar la cabeza
por la ventana y suspirar
aunque no esté permitido

aun cuando son las cuatro
y sigo envuelto en unos y ceros
y pienso qué será y qué no
y puedo decir que pienso en ti
aun cuando no pueda convertir
a binario

aun cuando son las cinco
y sigo ahogado entre cobre y silicio
y sueño con tu voz
aun cuando
quiera saber de que me estan hablando
por mas que esté aqui o no.

aun cuando son las seis
y estiro el cuello
como queriendo escapar
y pienso en ti, otra vez
y me pregunto
que facil sería
poner mi alma en ceros y unos

No hay comentarios.: